Descubre el verdadero significado del sentido bíblico de obediencia.

Índice
  1. 1.- Introducción
  2. 2.- ¿Qué es obediencia según la Biblia?
  3. 3.- ¿Cuáles son los beneficios de ser obedientes a Dios?
  4. 4.- ¿Por qué la obediencia es importante en la vida cristiana?
  5. 5.- ¿Cómo la obediencia nos acerca a Dios?
  6. 6.- ¿Qué pasa cuando desobedecemos a Dios?
  7. 7.- ¿Cómo podemos desarrollar una actitud de obediencia?
  8. 8.- ¿Qué papel juega la fe en la obediencia?
  9. 9.- ¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos la importancia de la obediencia a Dios?
  10. 10.- ¿Qué ejemplos bíblicos hay de obediencia y desobediencia?
    1. Ejemplos de obediencia:
    2. Ejemplos de desobediencia:
  11. 11.- ¿Cómo la obediencia a Dios nos ayuda a tomar decisiones sabias?
  12. 12.- ¿Qué significa obedecer a Dios en situaciones difíciles?
  13. 13.- ¿Cómo podemos vivir en obediencia a Dios en nuestra vida diaria?
    1. Algunos pasos prácticos para vivir en obediencia:
  14. 14.- ¿Qué pasa cuando obedecemos a Dios incluso cuando no entendemos su plan?
  15. 15.- Conclusión y despedida.

1.- Introducción

En la Biblia, el sentido bíblico de obediencia es uno de los temas más recurrentes y fundamentales. La obediencia se refiere a cumplir con lo que Dios ha establecido y a seguir sus mandamientos y enseñanzas. La obediencia es un acto de amor y respeto a Dios, y es una forma de demostrar nuestra fe y confianza en Él.

En la sociedad actual, la obediencia se considera a menudo como algo negativo o restrictivo, pero en el contexto bíblico, la obediencia es vista como una fuente de bendición y protección. La Biblia nos muestra que aquellos que obedecen a Dios son recompensados con una vida plena y abundante.

El sentido bíblico de obediencia también se extiende a nuestras relaciones humanas. La Biblia nos enseña a obedecer a aquellos en autoridad sobre nosotros, como nuestros padres, gobernantes y líderes espirituales. La obediencia a estos líderes no es solo una muestra de respeto, sino también una forma de cumplir con la voluntad de Dios.

En este artículo, exploraremos el sentido bíblico de obediencia en profundidad, y veremos cómo la obediencia a Dios y a aquellos en autoridad sobre nosotros puede transformar nuestras vidas y nuestras relaciones. A través de la comprensión de la obediencia bíblica, podemos encontrar paz, propósito y significado en nuestra vida cotidiana.

2.- ¿Qué es obediencia según la Biblia?

Según el sentido bíblico de obediencia, esta se refiere a la acción de cumplir los mandamientos y enseñanzas de Dios de manera voluntaria y con amor. La obediencia en la Biblia no es una obligación impuesta, sino una respuesta amorosa y agradecida a la voluntad de Dios.

En el Antiguo Testamento, la obediencia a Dios se relaciona con la fidelidad a la Alianza que Dios estableció con su pueblo. Asimismo, se hace énfasis en la importancia de obedecer los mandamientos y enseñanzas divinas para recibir bendiciones y evitar castigos.

En el Nuevo Testamento, la obediencia se relaciona con el seguimiento de Jesucristo y la imitación de su ejemplo de amor y servicio. La obediencia a Dios se manifiesta en la forma de vivir, en la toma de decisiones y en las relaciones con los demás.

Es importante destacar que la obediencia no es un fin en sí mismo, sino un medio para crecer en la relación con Dios y para cumplir su plan de salvación. La obediencia debe estar basada en la fe, la confianza y el amor a Dios, y no en el temor o la obligación.

En resumen, el sentido bíblico de obediencia se refiere a la acción de cumplir voluntariamente los mandamientos y enseñanzas de Dios con amor y fidelidad. La obediencia es una respuesta amorosa y agradecida a la voluntad de Dios y un medio para crecer en la relación con Él y cumplir su plan de salvación.

3.- ¿Cuáles son los beneficios de ser obedientes a Dios?

Al adoptar el sentido bíblico de obediencia, hay muchos beneficios que se pueden recibir. La Biblia nos dice que obedecer a Dios nos lleva a la vida y la bendición, mientras que desobedecerlo nos lleva a la muerte y la maldición.

  • La obediencia a Dios nos lleva a una vida de paz y alegría. Al seguir sus mandamientos, somos liberados de la carga del pecado y podemos disfrutar de una relación cercana con Él.
  • La obediencia también nos protege de las consecuencias del pecado. Cuando obedecemos a Dios, evitamos las trampas que Satanás nos tiende y somos capaces de resistir sus tentaciones.
  • Además, la obediencia a Dios nos conduce a una vida de propósito y significado. Al seguir su voluntad para nuestras vidas, podemos cumplir nuestro verdadero propósito y hacer una diferencia en el mundo.

La obediencia también es una muestra de amor y confianza en Dios. Cuando obedecemos sus mandamientos, demostramos nuestro amor por Él y nuestra confianza en su plan perfecto para nuestras vidas. Él nos promete que si lo amamos y obedecemos sus mandamientos, Él nos bendecirá y nos mostrará su amor y fidelidad.

En resumen, adoptar el sentido bíblico de obediencia nos lleva a una vida de paz, alegría, propósito y protección. Al confiar en Dios y seguir su voluntad para nuestras vidas, podemos experimentar todos los beneficios que Él tiene reservados para nosotros.

4.- ¿Por qué la obediencia es importante en la vida cristiana?

La obediencia es un valor fundamental en la vida cristiana, que tiene su origen en el sentido bíblico de obediencia. Desde el Antiguo Testamento, Dios ha llamado a su pueblo a obedecer sus mandamientos y seguir su voluntad.

En el Nuevo Testamento, Jesús enfatizó la importancia de la obediencia, diciendo: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). La obediencia a Dios es una expresión de nuestro amor por Él y nuestra confianza en su sabiduría y bondad.

La obediencia no es solo una cuestión de seguir reglas, sino de tener una relación personal con Dios. Cuando obedecemos a Dios, demostramos que confiamos en su amor y en su plan para nuestras vidas. También experimentamos la paz y la alegría que vienen al vivir en armonía con su voluntad.

Además, la obediencia nos protege de las consecuencias negativas del pecado y nos ayuda a crecer en santidad. Cuando obedecemos a Dios, evitamos las trampas del egoísmo, la codicia y la inmoralidad, y nos acercamos más a la imagen de Cristo.

  • La obediencia a Dios es una expresión de nuestro amor por Él y nuestra confianza en su sabiduría y bondad.
  • La obediencia no es solo una cuestión de seguir reglas, sino de tener una relación personal con Dios.
  • La obediencia nos protege de las consecuencias negativas del pecado y nos ayuda a crecer en santidad.

En resumen, la obediencia es importante en la vida cristiana porque nos ayuda a vivir en armonía con la voluntad de Dios, a crecer en santidad y a experimentar la paz y la alegría que vienen al seguir a nuestro Salvador. En el sentido bíblico de obediencia, encontramos la clave para una vida plena y significativa en Cristo.

5.- ¿Cómo la obediencia nos acerca a Dios?

El sentido bíblico de obediencia es fundamental para una relación cercana con Dios. La obediencia nos permite demostrar nuestra fidelidad y amor a Dios, y nos ayuda a crecer en nuestra fe y confianza en Él.

  • La obediencia nos permite seguir los planes de Dios para nuestras vidas. Cuando obedecemos sus mandamientos y guía, estamos siguiendo su voluntad y propósito para nosotros.
  • La obediencia nos ayuda a evitar el pecado y las consecuencias negativas que conlleva. Al seguir las enseñanzas de Dios, estamos protegiéndonos a nosotros mismos y a los demás de las consecuencias del pecado.
  • La obediencia nos permite experimentar la bondad y el amor de Dios. Al obedecer a Dios, estamos abriendo nuestro corazón para recibir su amor y bendiciones en nuestras vidas.
  • La obediencia nos ayuda a crecer en nuestra relación con Dios. Al demostrar nuestra fidelidad y amor a través de la obediencia, estamos profundizando nuestra relación con Él y fortaleciendo nuestra fe.

En resumen, el sentido bíblico de obediencia es esencial para nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios. Al seguir sus mandamientos y guía, estamos demostrando nuestro amor y fidelidad a Él, evitando el pecado y sus consecuencias, experimentando su amor y bondad en nuestras vidas, y creciendo en nuestra fe y relación con Él.

6.- ¿Qué pasa cuando desobedecemos a Dios?

En el sentido bíblico de obediencia, se entiende que desobedecer a Dios tiene consecuencias graves. La Biblia nos enseña que el pecado es la transgresión de la ley de Dios, y que todos somos pecadores.

En el Antiguo Testamento, encontramos muchos ejemplos de personas que desobedecieron a Dios y sufrieron las consecuencias. Adán y Eva desobedecieron a Dios al comer del fruto prohibido y fueron expulsados del jardín del Edén. Caín desobedeció al matar a su hermano Abel, y fue maldecido por Dios. El pueblo de Israel desobedeció a Dios en varias ocasiones y fue castigado con la esclavitud, la guerra y la deportación.

En el Nuevo Testamento, Jesús nos enseña que el pecado tiene consecuencias eternas. En Juan 3:36, Jesús dice: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él".

La desobediencia a Dios también tiene consecuencias en nuestra vida diaria. Cuando desobedecemos a Dios, nos alejamos de su voluntad y perdemos su protección. En cambio, cuando obedecemos a Dios, somos bendecidos y recibimos su guía y dirección.

Por lo tanto, es importante recordar el sentido bíblico de obediencia y tratar de obedecer a Dios en todo momento. Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros, y su voluntad es perfecta y buena.

7.- ¿Cómo podemos desarrollar una actitud de obediencia?

Para desarrollar una actitud de obediencia en el sentido bíblico, es necesario tomar acciones concretas que refuercen nuestra voluntad de seguir los mandamientos de Dios. A continuación, se presentan algunas recomendaciones:

  • Estudia la Biblia: La Palabra de Dios es la fuente principal de conocimiento sobre lo que Él espera de nosotros. Al leer y meditar en las Escrituras, podemos entender mejor los mandamientos y crecer en nuestra relación con Dios.
  • Ora: La oración es una herramienta poderosa para pedir la ayuda de Dios en nuestro camino de obediencia. Al pedirle su ayuda, podemos confiar en que Él nos guiará en el camino correcto.
  • Busca mentores espirituales: Es importante rodearse de personas que compartan nuestra fe y que puedan ayudarnos en nuestro camino de obediencia. Busca a alguien que pueda ser un guía y un ejemplo a seguir.
  • Practica la disciplina: La obediencia a Dios requiere de una disciplina constante. Debemos estar dispuestos a hacer sacrificios y a renunciar a nuestras propias voluntades para seguir los mandamientos de Dios.
  • Persevera: La obediencia no es una tarea fácil, pero es fundamental para nuestra vida cristiana. Debemos estar dispuestos a perseverar en nuestro camino de obediencia, confiando en que Dios nos dará la fuerza y la sabiduría necesarias para seguir adelante.

En resumen, desarrollar una actitud de obediencia en el sentido bíblico requiere de un compromiso constante con Dios y con su Palabra. Al seguir estas recomendaciones, podemos crecer en nuestra relación con Él y en nuestra capacidad de seguir sus mandamientos.

8.- ¿Qué papel juega la fe en la obediencia?

La fe juega un papel fundamental en el sentido bíblico de obediencia. En la Biblia, se nos enseña que la fe es la base de la obediencia, ya que sin ella, no podemos agradar a Dios.

En Hebreos 11:6, se nos dice que "sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que existe, y que recompensa a los que le buscan". Esto significa que la fe es necesaria para obedecer a Dios, ya que necesitamos creer en Él y en lo que nos ha pedido que hagamos.

Además, en Santiago 2:17-18, se nos dice que la fe sin obras está muerta. Esto significa que si realmente creemos en Dios y en Su Palabra, debemos demostrarlo mediante nuestra obediencia. La fe y la obediencia son dos caras de la misma moneda, y no podemos separar una de la otra.

En resumen, la fe es esencial en el sentido bíblico de obediencia. Sin ella, no podemos agradar a Dios ni obedecer Sus mandamientos. Debemos creer en Él y en Su Palabra, y demostrar nuestra fe mediante nuestra obediencia.

9.- ¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos la importancia de la obediencia a Dios?

Enseñar a nuestros hijos el sentido bíblico de obediencia es esencial para su crecimiento espiritual y su relación con Dios. La obediencia es un tema recurrente en la Biblia, y se nos recuerda constantemente la importancia de seguir los mandamientos de Dios.

Para enseñar a nuestros hijos la importancia de la obediencia a Dios, debemos comenzar por modelarla nosotros mismos. Debemos ser un ejemplo de obediencia, siguiendo los mandamientos de Dios y mostrando a nuestros hijos cómo la obediencia a Dios nos trae bendiciones y paz.

También es importante enseñar a nuestros hijos la importancia de leer y estudiar la Biblia regularmente. La Biblia es nuestra guía para la vida y nos muestra el camino de la obediencia. Debemos enseñar a nuestros hijos a buscar en la Biblia respuestas a sus preguntas y a seguir sus enseñanzas.

Además, debemos orar juntos y enseñar a nuestros hijos a confiar en Dios en todo momento. La oración es una forma de comunicación con Dios y nos ayuda a entender su voluntad para nuestras vidas. Debemos enseñar a nuestros hijos a orar y a confiar en Dios en todo momento.

Otra forma de enseñar a nuestros hijos la importancia de la obediencia a Dios es a través de historias bíblicas. La Biblia está llena de historias de personas que siguieron a Dios y fueron bendecidos por su obediencia, así como de personas que desobedecieron y sufrieron las consecuencias. Debemos enseñar a nuestros hijos estas historias y ayudarles a aplicarlas a sus propias vidas.

Consejos para enseñar la obediencia a Dios a nuestros hijos:
Modelar la obediencia nosotros mismos.
Leer y estudiar la Biblia regularmente.
Orar juntos y enseñar a nuestros hijos a confiar en Dios.
Contar historias bíblicas de obediencia y desobediencia.

Enseñar a nuestros hijos el sentido bíblico de obediencia es un proceso continuo y requiere paciencia y perseverancia. Debemos recordar que nuestros hijos son un regalo de Dios y que es nuestra responsabilidad guiarlos hacia una relación sólida con él. Al enseñarles la importancia de la obediencia a Dios, estamos ayudándoles a crecer en su fe y a vivir una vida plena y abundante en Cristo.

10.- ¿Qué ejemplos bíblicos hay de obediencia y desobediencia?

En la Biblia encontramos diversos ejemplos que ilustran el sentido bíblico de obediencia y desobediencia. A continuación, presentamos algunos de los más relevantes:

Ejemplos de obediencia:

  • Abraham: Dios le pidió que dejara su tierra y a su parentela, y él obedeció sin cuestionar. (Génesis 12:1-4)
  • Noé: Dios le ordenó construir un arca y reunir a los animales para salvarlos del diluvio, y Noé obedeció fielmente. (Génesis 6:22)
  • Josué: Dios le mandó conquistar la ciudad de Jericó, y Josué siguió sus instrucciones al pie de la letra. (Josué 6:1-20)

Ejemplos de desobediencia:

  • Adán y Eva: Dios les prohibió comer del fruto del árbol del conocimiento, pero ellos desobedecieron y sufrieron las consecuencias. (Génesis 3:1-24)
  • Caín: Dios le advirtió que el pecado acechaba a su puerta, pero Caín ignoró la advertencia y mató a su hermano Abel. (Génesis 4:1-16)
  • Jonás: Dios le ordenó ir a Nínive a predicar, pero Jonás huyó en dirección contraria y tuvo que enfrentar las consecuencias de su desobediencia. (Jonás 1:1-17)

Estos ejemplos nos muestran que la obediencia es una actitud fundamental en la vida cristiana, y que la desobediencia puede tener graves consecuencias. En última instancia, el sentido bíblico de obediencia implica someterse a la voluntad de Dios y confiar en su sabiduría y amor.

11.- ¿Cómo la obediencia a Dios nos ayuda a tomar decisiones sabias?

La obediencia a Dios es una parte fundamental del sentido bíblico de obediencia, y es crucial para tomar decisiones sabias. La Biblia nos enseña que Dios es sabio y que Él desea que sus hijos sean sabios también. Por lo tanto, si buscamos ser sabios, debemos buscar la sabiduría de Dios.

La obediencia a Dios nos ayuda a tomar decisiones sabias porque nos acerca a Él y nos permite conocer su voluntad para nuestras vidas. Cuando obedecemos a Dios, estamos demostrando nuestra confianza en Él y en su plan para nosotros. Él promete guiar nuestros pasos y dirigirnos por el camino correcto.

Además, cuando obedecemos a Dios, estamos evitando tomar decisiones basadas en nuestras propias limitaciones y perspectivas limitadas. En lugar de confiar en nuestra propia comprensión, estamos confiando en la sabiduría de Dios y en su capacidad para ver más allá de lo que podemos ver.

Otro beneficio de la obediencia a Dios es que nos ayuda a evitar decisiones impulsivas o precipitadas. En lugar de tomar decisiones basadas en nuestras emociones o circunstancias actuales, estamos tomando decisiones basadas en la verdad eterna de la Palabra de Dios. Esto nos permite tomar decisiones informadas y bien pensadas que tendrán consecuencias duraderas y positivas.

Beneficios de la obediencia a Dios
Acercamiento a Dios
Conocimiento de su voluntad
Confianza en su plan
Evitar decisiones basadas en perspectivas limitadas
Evitar decisiones impulsivas
Tomar decisiones informadas y bien pensadas

En resumen, el sentido bíblico de obediencia nos enseña que obedecer a Dios es fundamental para nuestra vida cristiana y para tomar decisiones sabias. Al buscar la sabiduría de Dios y confiar en su plan para nuestras vidas, podemos tomar decisiones informadas y bien pensadas que honran a Dios y nos benefician a nosotros y a los demás.

12.- ¿Qué significa obedecer a Dios en situaciones difíciles?

El sentido bíblico de obediencia se refiere a seguir los mandatos de Dios y confiar en su voluntad incluso en situaciones difíciles. Obedecer a Dios en momentos de adversidad puede resultar desafiante, pero es un acto de fe que nos permitirá acercarnos a nuestro Creador y recibir bendiciones innumerables.

La Biblia nos enseña que Dios siempre tiene un plan para nuestras vidas, incluso cuando no podemos entenderlo. Cuando enfrentamos dificultades, es importante recordar que Dios nos ama y nos guiará hacia la solución adecuada si confiamos en Él y seguimos sus mandamientos.

En muchos casos, obedecer a Dios en situaciones difíciles puede significar renunciar a nuestros propios deseos y planes para seguir la voluntad de Dios. Esto puede ser especialmente difícil cuando parece que nuestros esfuerzos no están dando frutos. Sin embargo, debemos recordar que Dios siempre tiene un propósito mayor para nuestras vidas.

La historia de Job es un ejemplo perfecto de cómo obedecer a Dios en momentos difíciles puede llevar a bendiciones inesperadas. Aunque Job perdió todo lo que tenía, incluyendo su familia y sus posesiones, nunca perdió la fe en Dios. Al final, Dios lo bendijo con el doble de lo que había perdido y restauró su vida a una mejor que antes.

En resumen, obedecer a Dios en situaciones difíciles es un acto de fe que nos acerca más a nuestro Creador y nos permite recibir bendiciones innumerables. Aunque puede ser difícil renunciar a nuestros propios planes y deseos, debemos confiar en que Dios tiene un propósito mayor para nuestras vidas y siempre nos guiará hacia la solución adecuada si seguimos sus mandatos.

13.- ¿Cómo podemos vivir en obediencia a Dios en nuestra vida diaria?

Para vivir en plena obediencia al sentido bíblico de obediencia en nuestra vida diaria, es importante tener una relación íntima y cercana con Dios. Esto se logra a través de la oración, la lectura de la Biblia y la participación en una comunidad cristiana.

La obediencia a Dios implica seguir sus mandamientos y caminar en su voluntad. Debemos tomar decisiones diarias que estén en línea con su Palabra y buscar su guía en todo momento. Es importante recordar que la obediencia no es solo una acción, sino una actitud del corazón.

Una forma práctica de vivir en obediencia es a través del amor. Jesús nos enseñó que el amor es el cumplimiento de toda la ley. Si amamos a Dios y a nuestro prójimo, naturalmente cumpliremos sus mandamientos y viviremos en obediencia.

Algunos pasos prácticos para vivir en obediencia:

  • Orar y buscar la voluntad de Dios en todo momento.
  • Estudiar la Biblia y meditar en sus enseñanzas.
  • Someter nuestras decisiones y acciones a la guía del Espíritu Santo.
  • Buscar la corrección y el consejo sabio de otros cristianos.
  • Practicar el amor y el perdón hacia los demás.

En resumen, vivir en obediencia al sentido bíblico de obediencia es un proceso diario que requiere una relación íntima con Dios y una actitud del corazón dispuesta a seguir sus mandamientos. A través del amor y la guía del Espíritu Santo, podemos vivir una vida plena y satisfactoria en obediencia a nuestro Padre celestial.

14.- ¿Qué pasa cuando obedecemos a Dios incluso cuando no entendemos su plan?

En el sentido bíblico de obediencia, la fe y la confianza en Dios son fundamentales. A veces, Dios nos pide hacer cosas que no entendemos o que parecen no tener sentido en ese momento. Pero cuando obedecemos, aunque no entendamos su plan, estamos demostrando que confiamos en él y en su sabiduría.

La historia de Abraham es un ejemplo de obediencia a pesar de la falta de comprensión. Dios le pidió que sacrificara a su propio hijo Isaac, lo cual parecía un pedido absurdo e incomprensible. Sin embargo, Abraham decidió obedecer, creyendo que Dios sabía lo que estaba haciendo. Al final, Dios detuvo a Abraham y le proporcionó un carnero para el sacrificio en lugar de Isaac.

La obediencia no siempre es fácil, especialmente cuando no entendemos lo que Dios está tratando de hacer. Pero Dios no nos pide que entendamos todo, solo que confiemos en él y en su plan. Cuando obedecemos, estamos demostrando que confiamos en su sabiduría y en su amor por nosotros. Además, la obediencia trae bendiciones a nuestras vidas y a las de aquellos que nos rodean.

La Biblia nos dice que la obediencia es mejor que el sacrificio. Es decir, es más importante obedecer a Dios que hacer cosas por él. Cuando obedecemos, estamos cumpliendo su voluntad y demostrando nuestro amor por él. Incluso cuando no entendemos su plan, podemos tener la seguridad de que él sabe lo que está haciendo y que su plan es para nuestro bien.

Bendiciones de la obediencia
1. Paz interior
2. Protección divina
3. Crecimiento espiritual
4. Bendiciones materiales

En conclusión, el sentido bíblico de obediencia es confiar en Dios y en su plan incluso cuando no lo entendemos. La obediencia es mejor que el sacrificio y trae bendiciones a nuestras vidas. Al obedecer, estamos cumpliendo la voluntad de Dios y demostrando nuestro amor por él.

15.- Conclusión y despedida.

sentido bíblico de obediencia es un concepto fundamental en la fe cristiana y es importante entender su significado para poder aplicarlo en nuestras vidas diarias. La obediencia no se trata simplemente de seguir reglas, sino de someternos a la voluntad de Dios y confiar en su sabiduría y amor por nosotros.

Como se ha demostrado a lo largo de este artículo, el sentido bíblico de obediencia es más que simplemente hacer lo que se nos dice. Es un acto de fe y confianza en Dios, que nos guía y nos dirige a través de su palabra. La obediencia es una forma de mostrar nuestro amor y respeto por Dios, y de demostrar que confiamos en su plan para nuestras vidas.

Es importante recordar que la obediencia no siempre es fácil, y que a veces puede requerir sacrificio y renuncia. Pero cuando seguimos la voluntad de Dios, podemos estar seguros de que estamos en el camino correcto y de que Él nos guiará y nos sostendrá en todo momento.

En conclusión, el sentido bíblico de obediencia es un concepto vital en la fe cristiana. Al entender su significado y aplicarlo en nuestras vidas, podemos crecer en nuestra relación con Dios y demostrar nuestro amor y confianza en Él. Que cada uno de nosotros busque la obediencia a Dios en todo momento y lugar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir